El pasado día 25 de noviembre, un año más desde el Rincón de Goya, quisimos hacer visible el rechazo a la violencia contra la mujer. La violencia de género es el ejemplo más extremo de desigualdad que aún persiste y que se manifiesta en diversos modos y en diferentes espacios, pero cuya raíz es única: la discriminación que sufren las mujeres y las niñas por el mero hecho de serlo.
Es un buen momento para recordar que la violencia física solo es el último estadio de algo que comienza mucho antes; en violencia psicológica, digital, en acoso, en faltas de respeto, en insultos, desvalorizaciones, chantaje emocional, control…y un largo etcétera.
La escuela tiene un papel decisivo ante esto, debemos ser una herramienta fundamental para superar estos problemas. Debemos trabajar una buena coeducación como labor preventiva, hacer pensar, sensibilizar y concienciar.
El color morado tuvo mucha presencia en nuestros carteles de rechazo a este tipo de violencia. Gracias al PIEE disfrutamos de un pequeño teatro por grupos que nos gustó mucho y ayudó a entender la importancia de la igualdad. Os dejamos algunas fotos de nuestros trabajos.















